ODA A UNA GUERRERA CAÍDA

Hoy hemos recibido una terrible noticia. En un callejón oscuro, de forma cobarde, aprovechando que caminaba sola, han derribado y dejado maltrecha a nuestra compañera de armas. La guerrera más guerrera de nuestro ejército.
Hoy los demonios de las oscuras tierras del abuso han vuelto a reventar un alma a zarpazos. Como hienas hediondas han clavado sus dientes en un espíritu luminoso, valiente y tierno.
Hoy también, hemos sido testigos del inmenso ejército de almas sensibles y preciosas, que han traído vendas limpias, ungüentos que sanan y palabras de aliento. A la luz aturdida de nuestra tan preciada guerrera se le une la luz de tantas llamas poderosas.
Hoy sabemos que mañana las heridas se convertirán en cicatrices, testigos de la tragedia pero también de la victoria sobre la negrura de seres descarriados y viles. Una vez más, nos admiraremos sonrientes y complacidos, cuando veamos en pie a nuestra preciosa amiga levantando el puño y gozaremos de su feroz danza.
Hoy, hemos vuelto a declarar la guerra. Hoy, la sed de justicia se ha vuelto voraz.
JB